Estas recomendaciones y textos fueron realizados por un gran amigo, el Lic. José Guadalupe Cadena Velázquez, es de señalar que sus recomendaciones siempre me han dado enseñanzas. Gracias por su amistad y la de su familia, saludos.
EL ESTUDIANTE. Sorpréndanse: es una película mexicana que puede marcar un parteaguas en la temática de un cine que no ha podido superar aquellas sencillas películas de la época del cine de oro mexicano. El actor principal, Jorge Lavat, asume a las mil maravillas el papel de un septuagenario que regresa a las aulas universitarias y que defiende a su modo tradicional los valores que debemos transmitir a las nuevas generaciones. Lo acompaña Norma Lazareno y un grupo de jóvenes debutantes. La película está ambientada en las calles y la Universidad de Guanajuato. Estoy seguro que ninguno se decepcionará de este “peliculón”. Sin recurrir a sentimentalismos, las lágrimas son gratuitas y nos ayudan a ser más fuertes.
LA NIÑA Y EL ZORRITO. Ambientada en los bosques de un bello país, Francia, nos muestra la riqueza de la naturaleza cuando sabemos convivir con ella y lo hermoso de la relación de la humanidad con el mundo animal. En la película solo aparecen una niña angelical, un zorrito(a) sensible al amor inocente y unos paisajes envidiables. Siento que esta película va en la línea del cine francés del cual ya disfrutamos “Los Coristas”.
EL SOLISTA. Es una película estrujante, porque relata el caso de un genio musical esquizofrénico, enamorado de Beethoven, cuya vida se sacude por los más elevados ideales soñadores y por las más terribles pesadillas. Para mí, acostumbrado a los moldes del cine aventurero, violento y fantasioso norteamericano, esta película lo reivindica porque transmite valores que la sociedad moderna parece despreciar: la amistad, el gusto por la buena música, la comprensión hacia los parias y los enfermos y la dignidad de la persona humana.
Fuente: José Guadalupe Cadena Velázquez
Saludos y espero sus comentarios.








































































































Soñadores somos muchos, contadores de cuentos un poco menos, relatadores aún menos y cineastas escasos. Somos esa clase de soñadores que anteponemos los ideales y vemos la bondad en todos.
No son historias, es nuestra vida.
Muchas gracias Beto por tus comentarios, espero seguir contribuyendo a impulsar nuestro cine nacional.
Recibe un cordial saludo.
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